Nit nitey garabam

enero 30, 2008

Ya de regreso en Valencia, quiero contaros de una asociación que tuve el placer de conocer en Senegal, gracias a mi amigo Alberto, el loco por el teatro. Se trata de la asociación Nit nitey garabam, que en wolof significa el hombre es el remedio para el hombre.

Fundada en 2005 por el doctor Eric Cao Huu Hai y el artista Moussa Sakho (una delicia de persona con la que tuvimos la oportunida de conversar) y un grupo de artistas y psiquiatras senegaleses, pretenden contribuir al desarrollo de el arte-terapia.

Os recomiendo que le peguéis un vistazo tranquilo a su página web.


Ni te das cuenta…

enero 27, 2008

Como comentaba hace unos cuantos posts, desde principios de semana estoy en Senegal por motivos de trabajo. En esta ocasión he venido acompañado de otras personas, una de ellas una mujer que por primera vez visitaba el África negra.

Durante esta semana, las gentes senegalesas con las que nos hemos tenido que relacionar por el trabajo que estabamos realizando nos han mostrado (como en ocasiones anteriores) su amabilidad, su cariño, su generosidad… Tanto, que en algún momento esta compañera, aludiendo a todas estas características, me hizo un comentario (cito de memoria, pero de forma casi literal)… “al final, ni te das cuenta de que son negros“.

No lo decía con ningún ánimo peyorativo, al contrario. Pero no se si ella acertó a entender todo lo que suponía ese comentario. Seguramente en esas palabras se encierra la esencia de la educación para la interculturalidad: efectivamente, con las personas negras, con las árabes, con las latinas, en definitiva con las distintas, sucede eso. Cuando te sientas a comer con ellos, y te cuentan de sus familias, de sus trabajos, de sus alegrías y sus tristezas, de sus dificultades, de sus sentimientos, de sus amores y sus odios, de sus sueños y sus esperanzas, se te olvidan que son negras, o árabes, o latinas. Igual que a ellas se les olvidará que tú eres blanca. Únicamente son personas. Únicamente somos personas.


Desde Senegal

enero 21, 2008

De nuevo de viaje, en esta ocasión por diez días a Senegal.

Viendo la cantidad de gente que en Dakar duerme en la calle, viendo las dificultades que atraviesa una buena parte de su población, sabiendo que algunas de las personas que te cruzas por la calle, tal vez mañana se monten en un cayuco como única esperanza para ellas y para sus familias, todavía resulta más indignante saber que hoy en Madrid una panda de desequilibrados peligrosos se estaban manifestando contra los paisanos de estas gentes.

Y resulta indignante saber que un Tribunal de (In) Justicia autorizaba esa manifestación. Y resulta indignante saber que en otro Tribunal una fiscal solicita un año de cárcel a un ciudadano cuyo delito fue cambiar en un edificio público la bandera rojigualda heredada del franquismo, por la tricolor republicana.

Me indigna pensar que ese es el país en el que se está educando mi hijo. Me indigna profundamente.


Youssou N’Dour

octubre 29, 2007

Realmente, conozco de este ilustre senegalés poco más que su música y los rumores de que tiene la intención de presentarse a la alcaldía de Dakar.

Pero hubo un par de frases en su intervención en el Encuentro del que hablaba en el post anterior, que me parecieron absolutamente certeras (traduzco con mi mal francés mi recuerdo, por tanto no literal).

La primera de ellas cuando, sentado en la misma mesa que la Secretaria de Estado de Cooperación Internacional, y la reina de España afirmó algo parecido a “ahora que se habla tanto de inmigración clandestina, conviene recordar que los primeros inmigrantes clandestinos fueron los colonizadores“.

La segunda (muy oportuna en estos días en los que hemos visto a un cabestro de nombre Sergi Xavier Martín Martínez como protagonista de muchos noticieros) cuando aludiendo al cierra de las fronteras de los países del Norte dijo algo como “ya que cierran sus fronteras, al menos abran sus corazones”.