La salud y el mercado

septiembre 23, 2008

A estas alturas, parece que hay pruebas suficientes de que la vieja máxima liberal de que la suma de los egoismos individuales resulta en el bien común, no acaba de funcionar. Parece que el egoismo desmesurado de algunos (banqueros, constructores, especuladores) ha podido con el egoismo de los trabajadores hipotecados, y que el bien común es más común entre los primeros que entre los segundos.

Al final acabaré tomandole cariño al ministro Solbes. Una vez más ha reiterado que le parece tremendamente injusto que el Estado ayude ahora a los bancos. Pues sin que esto siente precedentes, estoy de acuerdo con el ministro.

Y sin embargo, todavía hay quien nos quiere vender la burra de que esa mano invisible que no ha funcionado con el sistema financiero, si va a funcionar con el sistema de salud. ¿Realmente piensan que los mismos a los que les importa un culo que la gente se quede en la calle porque no tiene con que pagar la hipoteca, les va a preocupar que se mueran de un cáncer si no tienen con que pagar el tratamiento?

Seguro que habrá quien piense que hasta los más egoistas tienen un límite. Para los que eso piensan, me permito contarles lo que hace unos años me contó una mujer chilena (país con un sistema de salud privatizado, Pinochet mediante). Me contaba esta mujer que unos años antes le habían detectado un cáncer. La operación indicada para tratar de solucionar su enfermedad costaba un dinero que ella pudo pagar con parte de los ahorros de muchos años de trabajo. Y se operó. En el momento que yo la conocí, el cáncer había vuelto a aparecer. Y de nuevo le recomendaban una operación. Las probabilidades de éxito eran de un 50%. Y el costo de la operación, los ahorros que le quedaban. Esa mujer chilena era madre soltera de una hija pequeña. Y tenía una disyuntiva. Si decidía operarse, y el resultado era exitoso, se quedaría sin ahorros, pero seguiría viviendo y podría seguir luchando por el futuro de su hija. Pero si se operaba y el resultado no era el deseado, su hija se quedaría sin madre, y sin dinero. Finalmente decidió no operarse porque de esa manera su hija quedaría sin madre, pero tendría sus ahorros para seguir adelante. Dos años después me llego la noticia de su muerte.

Si la historia les parece increíble, les recomiendo que vean el documental Sicko, de Michael Moore sobre el sistema de salud estadounidense (parte 1 y parte 2).


No a la privatización de la sanidad pública

septiembre 18, 2008

Conozco la iniciativa a través de otromundoesposible, y me sumo a la iniciativa y a su difusión:

La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública presenta este corto, realizado por Fernando Colomo, para denunciar el actual proceso de privatización de la Sanidad Pública que está practicando el Partido Popular en las Comunidades Autónomas donde gobierna. También están recogiendo firmas a este Manifiesto.

Difunde la iniciativa.


Desde Sao Paulo

agosto 24, 2008

Los complicados enlaces de las líneas aéreas me llevan a pasar la noche en la ciudad brasilera de Sao Paulo. Me alojo en un hotel en la avenida Paulista, uno de los principales centros financieros de la ciudad. Después de una semana en Paraguay, visitando comunidades campesinas y barrios populares, impresiona pasear por una avenida de seis carriles de circulación, con altos edificios acristalados.

Hace sólo veinticuatro horas visionaba en Asunción el documental Tekoha (para los guaraníes era un sistema de organización social, política, espiritual y de relación con el entorno que permitió a los pueblos originarios vivir en armonía con la naturaleza durante milenios). El documental, coproducido por la organización argetina CEMEP-ADIS que dirige mi buen amigo Raúl Aramendy, está realizado en el marco de la campaña “Una mano a la selva” en defensa de la selva paranaense.

En el documental, un cacique guaraní afirma que con la destrucción de la selva se está destruyendo su fuente de alimentos y medicamentos.

La imagen de la izquierda (pinchar para ampliar) es de una farmacia de la cadena brasileña Onofre (además de medicamentos, venden productos cosméticos). Desde la ventana del hotel puedo ver una de las farmacias de esta cadena. Según me cuentan, la primera que se abrió. Cuando uno pasa por delante, hasta que ve la palabra “saúde” no acaba de percatarse de que se encuentra delante de una farmacia. Sin duda, parece una tienda de ropa de moda.

Para los guaraníes, los plantas que desaparecen con la desaparición de la selva son sus medicamentos. Para los propietarios de Onofre, sin duda los medicamentos son una mercancía mas que se tiene que ofrecer de forma atractiva para vender cuanto más mejor.


Nit nitey garabam

enero 30, 2008

Ya de regreso en Valencia, quiero contaros de una asociación que tuve el placer de conocer en Senegal, gracias a mi amigo Alberto, el loco por el teatro. Se trata de la asociación Nit nitey garabam, que en wolof significa el hombre es el remedio para el hombre.

Fundada en 2005 por el doctor Eric Cao Huu Hai y el artista Moussa Sakho (una delicia de persona con la que tuvimos la oportunida de conversar) y un grupo de artistas y psiquiatras senegaleses, pretenden contribuir al desarrollo de el arte-terapia.

Os recomiendo que le peguéis un vistazo tranquilo a su página web.


Salud

enero 23, 2008

Le tomo prestada a Pascual Serrano la noticia sobre el mapa elaborado por Médicos del Mundo que representa el número de habitantes por médico para cada país del mundo. Como seguramente a este tamaño no aprecien los detalles… pinchen sobre el mapa.

Les adelanto algunos datos:

España (país en el que resido): 300 (en la media europea).

Senegal (país desde el que escribo): 16.500

Tanzania y Malawi (ambos en la zona este de África Central) : 50.000

Cuba: 170. Con un dato adicional. Como recuerda Pascual, “en Cuba los médicos no cobran a los ciudadanos por sus servicios, no existe el ejercicio privado de la medicina”.