Buscando visa para un sueño

agosto 30, 2008

En estos días, pasé por delante la embajada estadounidense en Santo Domingo, y no pude menos que recordar el merengue de Juan Luis Guerra “Buscando visa para un sueño“:

Eran las 5.00 de la mañana
un seminarista, un obrero
con mil papeles de solvencia
que no les dan pa ser sinceros.

Eran las 7.00 de la mañana
y uno por uno al matadero
pues cada cual tiene su precio
buscando visa para un sueño.

El sol quemándoles la entraña,
un formulario de consuelo
con una foto dos por cuatro
que se derrite en el silencio.

Eran las 9.00 de la mañana
Santo Domingo, ocho de Enero
con la paciencia que se acaba
pues ya no hay visa para un sueño.

Buscando visa para un sueño
buscando visa para un sueño
Buscando visa de cemento y cal
y en el asfalto quién me va a encontrar.

Buscando visa para un sueño
buscando visa para un sueño
Buscando visa, la razón de ser
buscando visa para no volver.

Buscando visa para un sueño
buscando visa para un sueño.

Buscando visa, la necesidad
buscando visa, qué rabia me da
buscando visa, golpe de poder
buscando visa, qué mas puedo hacer.

Buscando visa, para naufragar
buscando visa, carne de la mar
buscando visa, la razón de ser
buscando visa, para no volver.


Prioridades

agosto 29, 2008

En esta semana en R. Dominicana he recorrido distintos centros educativos del país. Las condiciones en las que las docentes (mayoritariamente mujeres) imparten clase son en muchos casos realmente penosas.

Y sin embargo, la prioridad del gobierno de Leonel Fernández es construir un metro que, para la primera línea de 14,5 kilómetros, tiene prevista una inversión de 700 millones de dólares.

Los vagones de metro, de la compañía Alstom, serán los mismos del metro de Barcelona. Eso sí, tres veces más caros de lo que paga China por los mismos vagones. ¿Quién se quedará la diferencia? ¿Tal vez algún listo que se dedicó a hacer lobby?


Condición humana

agosto 29, 2008

Hace unos meses, cuando un buen amigo regresó de República Dominicana a España, me contaba que un dominicano de piel oscura le decía que él no era negro, que negros eran los haitianos (y lo decía con la carga despectiva con la que muchos dominicanos y dominicanas se refieren a los haitianos y las haitianas).

En estos días en República Dominicana, tenía una conversación con una compañera dominicana, también de piel oscura, que se reconocía en su negritud. Y me contaba que la mayoria de los dominicanos y las dominicanas tratan mejor a los españoles y las españolas (que en general, no trajeron a estas tierras nada bueno) que a los haitianos y las haitianas (que en general llegan a estas tierras a trabajar).

Miserable condición humana. Los oprimidos rinden pleitesía a sus explotadores y buscan a otros a los que poder explotar.