Inexplicable

mayo 28, 2008

Cuatro trabajadores mueren en un accidente en las obras de construcción del nuevo estadio del Valencia C.F. Les pido que vean con atención el siguiente vídeo (apenas dura un minuto y medio).

Al final del vídeo, la voz en off dice que las constructoras “no se explican que ha podido pasar porque, según han dicho, se habían tomado todas las medidas de seguridad necesarias”.

Tal vez si vieran este otro vídeo, comenzaran a entender algo.

Vodpod videos no longer available.

Trabajando a las 2 de la madrugada, cuando la licencia municipal, según reconoce el propio Valencia C.F. autoriza el trabajo hasta las diez de la noche.

Las empresas constructoras (Grupo Bertolíon y FCC) dice que se tomaron las medidas de seguridad necesarias, pero a poco que se fijen en el vídeo, distinguirán trabajadores que no llevan ni casco.

Según un trabajador que abandonó la obra hace un mes por las “penosas condiciones de trabajo” las jornadas eran de 12 horas diarias durante seis días a la semana. Lo mismo confirma el sindicato CCOO.

A esta situación, añadamos como recuerda el amigo Félix, que en el estado español hay 1 inspector de trabajo por cada 23.000 asalariados (la media de la UE está en 12.000) y que en la construcción del Mestalla 8 de cada 10 trabajadores son asalariados de empresas subcontratadas.

Ah!! se me olvidaba. Para esto, si queremos inmigrantes. Dos de las víctimas (el boliviano Nelson García Rocha y el ecuatoriano Luis Medardo Sinchiguano Toapanca) y la mayoría de los trabajadores de esta obra lo son.


Vergüenza de ser europeo

mayo 25, 2008

La Unión Europea endurece su política contra la inmigración irregular. El presidente italiano propone una ley en que considera delito castigable con 4 años de cárcel la inmigración irregular (él que se ha hartado de cometer delitos y nunca los ha pagado con cárcel). ¿Y España? Como decía hace unos días Rafael Reig en su columna del diario Público, “Que oportuno criticar a Berlusconi, que es el malo de vedad, ¿a que sí? Y que poca verguenza”.

Efectivamente, que poca vergüenza la de Zapatero, Fernández de la Vega, Corbacho y Rubalcaba, que critican a Berlusconi y lo tildan de xenéfobo, cuando aplican políticas tan xenófobas como las suyas.

En más de una ocasión, en el barrio de Veulluters, o en el de Russafa, me he topado con la escena de varios vehículos de la policía nacional montando verdaderas redadas a la caza del inmigrante. Pidiendo papeles indiscriminadamente, por el hecho de serlo. Y con actitudes y modos absolutamente lamentables, impropios de un estado de derecho, en todo caso, propios de un estado de derecha. ¿Qué mensaje se traslada a la ciudadanía? Si sólo pedimos papeles a los inmigrantes, es porque los inmigrantes son sospechosos de delincuentes, por el simple hecho de ser inmigrantes.

Aunque pensándolo bien, todos ellos tienen algo de razón. Hay emigrantes que son peligrosos. No en vano, Zapatero es un emigrante leonés en Madrid. Fernández de la Vega es una emigrante valenciana en Madrid. Corbacho es todavía mas emigrante, fue un emigrante extremeño en Catalunya, y ahora lo es en Madrid. Y Rubalcaba es un emigrante cántabro en Madrid. Todos ellos son emigrantes, y peligrosos. ¿O uno sólo es emigrante cuando cruza la frontera de un país? Porque si es así como piensan, tal vez sean doblemente peligrosos: como emigrantes, y por nacionalistas… tan peligrosos como otros nacionalistas.


Ganas de exilio

enero 8, 2008

Leo en el diario Público una noticia que incrementa mis ganas de exiliarme de este país: Expulsan de España por 10 años a un senegalés por vender discos pirateados. Y si a este buen hombre lo expulsan por 10 años por vender discos pirateados, por cuantos años deberían expulsar a Aznar (por embarcarnos en una guerra ilegal), o a Zaplana (por mangonear dineros públicos desde la alcaldía de Benidorm hasta el Ministerio de Trabajo, pasando por la Generalitat Valenciana), o al Obispo de Tenerife (por incitar a la pederastia) o al Arzobispo de Valencia (por decir que aprobar una ley para que se casen los homosexuales conduce al fin de la democracia), o a Teddy Bautista (por jodernos con el canon y criminalizar a esta pobre gente que se gana la vida con el top manta).

Según informa Público, a este senegalés lo detuvieron el pasado 6 de julio, y en cinco meses, sentencia y expulsión. Y sin embargo el juicio a Carlos Fabra por posibles delitos contra la Administración Pública y por presunto fraude fiscal lleva cuatro años en danza y han abandonado el caso siete jueces.

Como bien dice el fiscal Carlos Castresana (al que recientemente nombraron Director de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, excelente noticia para este país centroamericano): “La esencia de la democracia es el principio de la legalidad: que la ley rija y se aplique por igual a gobernantes y gobernados, a ricos y pobres, a poderosos y desfavorecidos“. Y en este país en el que vivimos, la democracia va de culo.