REPSOL

noviembre 25, 2008

Año 1989 (Gobierno del PSOE): El Estado inicia la privatización de Repsol.

Año 1997 (Gobierno del PP): El Estado culmina la privatización de Repsol.

Año 1999: Repsol adquiere la petrolera argentina YPF.

Año 2008: La petrolera rusa Lukoil negocia la compra de parte de las acciones de Repsol.

Contradicciones, ¿o no?

Felipe González era bueno, buenísimo cuando comenzó a privatizar Repsol.

Jose María Aznar era bueno, buenísimo cuando terminó de privatizar Repsol.

Que Repsol comprara YPF era bueno, buenísimo, sobre todo para los argentinos y las argentinas.

Hugo Chávez era malo, malísimo cuando nacionalizó PDVSA.

Evo Morales era malo, malísimo cuando nacionalizó el petróleo boliviano.

Si Lukoil compra Repsol, será malo, malísimo para los españoles y las españolas.

Parece que la clave es que la cosa es mala, malísima cuando los que tienen el petróleo son mafiosos (como los rusos) o populistas (como Chávez y Morales). Les invito a que pinchen en la imagen y visiten la web de la campaña REPSOL MATA. ¿Quién son los mafiosos? Y para populistas, los medios de comunicación españoles (y españolistas).

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Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua

octubre 8, 2008

Si en algo suelen estar de acuerdo los medios de comunicación de la derecha y de la izquierda es en unir indefectiblamente a los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua. Los unos para castigarlos sin descanso. Los otros para defenderlos a toda costa. Evo Morales, Rafael Correa, Hugo Chávez y Daniel Ortega son un poker de ases. Para unos, ases del populismo radical. Para otros, ases de la transformación social. Así, sin matices.

Yo, sin embargo (por comparar los dos extremos) con Evo Morales mi iría a cualquier movilización. Hasta ahora, y sigo de cerca su proceso, me pareció un tipo honrado y cabal, con un proyecto transformador, y con el apoyo de unas bases sociales organizadas. Y sin embargo, con Daniel Ortega (del que también he seguido la historia) no iría ni a tomar unas cañas, por si acaso me roba la cartera. Ni yo, ni los principales dirigentes del sandinismo primigenio (Dora María Téllez, Sergio Ramírez, Mónica Baltodano, Ernesto Cardenal,…) que abandonaron el FSLN para conformar el Movimiento de Renovación Sandinista, ni los miles de personas (yo era una de ellas) que en la toma de posesión de Daniel Ortega en enero de 2007, abandonaron la Plaza de la Fe cuando éste comenzó su discurso afirmando que ellos eran sandinistas, pero Daniel no.

Razones ha dado Daniel Ortega como para no tenerle aprecio. Su afan de perpetuarse en la dirección del FSLN (ya va para 30 años), la derogación de la ley del aborto, las acusaciones de abuso de su hijastra, su pacto con el corrupto Arnoldo Alemán para repartise el poder y protegerse mutuamente de sus problemas judiciales, son solo algunos ejemplos.

No me extraña en absoluto que los medios de la derecha se empeñen en presentar el poker de ases. Pero me escuece profundamente cuando los medios de comunicación “críticos” son tan poco críticos con Ortega. Creo que no le hacen ningun favor a la “transformación social”.


Treinta y cinco años después

septiembre 11, 2008

Hace aproximadamente cinco meses, daba algunos apuntes sobre el perfil del embajador estadounidense en Bolivia. Ahora, el presidente boliviano Evo Morales lo ha declarado persona non grata y ha exigido su retirada.

Estados Unidos nunca ha tenido inconveniente en desestabilizar y liquidar a cualquier precio los gobiernos que no le resultaban cómodos, aquellos que pretendían librarse de su influencia e impulsar políticas a favor de los más desfavorecidos.

Lo hicieron hace 35 años con Allende, y lo intentan ahora con Evo Morales.


Indignación y escándalo

abril 11, 2008

Apurando mis últimas horas en Cochabamba, me atrevo a escribir algunas impresiones sobre lo que ví y conversé durante esta última semana en Bolivia. Y lo hago desde la vergüenza, la indignación y el escándalo al que aludía Fernando Cardenal en el prólogo de La Revolución ética, que mencionaba en el post anterior.

El próximo 4 de mayo, las autoridades del Departamento de Santa Cruz preparan un referendo sobre la autonomía departamental. En este departamento se concentran los grandes latifundistas del país y es la principal zona de producción de hidrocarburos. Según denuciaba recientemente el Relator Especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU para los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas, Rodolfo Stavenhagen, en este Departamento todavía muchos indígenas guaraníes siguen viviendo en condiciones de exclavitud. El propio Stavenhagen, además de calificar el referendo de “unilateral y al margen de la Constitución”, denunció que ese estatuto incluye algunas disposiciones de tinte racista altamente lesivas para los derechos humanos de los pueblos indígenas de ese departamento.

En esta semana he podido visitar distintas comunidades indígenas quechua en el municipio de Tiquipaya, en el marco de un proceso de evaluación de un proyecto de abastecimiento de agua potable. Hasta el momento, las personas que habitan estas comunidades tenían que recorrer largas distancias para abastecerse de agua o beber en fuentes contaminadas. Aún hoy no tienen luz eléctrica. En esta situación vive parte de la población boliviana.

Frente a esta situación lucha (con aciertos y errores) el gobierno de Evo Morales, primer mandatario indígena en un país en el que más del 60% de la población es indígena. Algo que parece no gustar a las élites de Santa Cruz, lideradas por el empresario y terrateniente de origen croata Branko Marinkovic, presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, apoyado económicamente por la embajada estadounidense.