Las radios comunitarias en Paraguay

Me escribe un amigo preguntándome por qué en el post de hace un par de días sobre Paraguay aludía específicamente a las redios comunitarias. Tal vez convendría comenzar hablando de lo que son las radios comunitarias. Pero mejor de lo que lo podría hacer yo, lo dicen en la web de AMARC ALC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias – América Latina y el Caribe). Las radios comunitarias surgen con un componente educativo importante (ver la web de ALER – Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica) aunque rápidamente se transformaron en radios populares, trascendiendo ese componente educativo.

Las radios comunitarias han tenido un papel importante en América Latina, especialmente en las zonas rurales. No es únicamente un estereotipo la imagen del campesino o la campesina con una radio cercana mientras trabajan en el campo. Y Paraguay es un país eminentemente rural. Frente a los medios de comunicación empresariales, que responden a intereses económicos concretos, las radios comunitarias son una alternativa interesantísima en Paraguay, una alternativa a potenciar.

De momento, ya ha habido dos señales interesantes. Por un lado, la promesa del nuevo presidente Fernando Lugo de legalizar las radios comunitarias. Por otro lado, el nombramiento de Augusto Dos Santos, ex-director de la Radio Fe y Alegría, como Director de Comunicación de la Presidencia del nuevo gobierno.

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3 Responses to Las radios comunitarias en Paraguay

  1. Hortensia Ondo dice:

    Efectivamente, la radio es el mejor vehículo existente para formar e informar, papel que desesperadamente intentan restar los que disponen de redes propias de información para realizar sus “especiales” campañas de imagen. Una radio independiente de cualquier interés que no sea el derecho de informar y ser informado,no interesa a los que detentan el poder en cualquier parte del mundo. A pesar de todo, aunque pasito a pasito, vemos que las radios comunitarias, por jemplo, se van abriendo camino en paises donde la desinformación y la falta de conocimientos de los derechos que asisten al ciudadano, es casi una realidad hasta…que resulte demasíado incómoda. Desgraciadamente existen algunos ejemplos de emisoras cerradas, clausuradas, con pretexto y razonamientos más en consonancia con el planeta Marte que con los objetivos que se persiguen al silenciarlas.
    Lamentable el silencio que se les impone a verdaderos profesionales de la información que no se dejan vencer por muchas prebendas que se les ofrezca. Los hay a pesar de que los dirigentes se desgañitan en mostrar que la libertad de expresión es un hecho y un derecho ejercido en libertad. Yo diría que cada vez se nota, se siente, que esa libertad está muy condicionada y sobre todo que al ciudadano no le llega la información aséptica, sin retoques partidistas que pueden presentar una información con giros o sentidos diferentes a la realidad de los hechos. Sobre esto, la manipulación mediática partidista que observamos, habría que hacer parada y fonda. Creo, que, se nota y ello es muy perjudicial que esa “política” de desinformación ha calado en el ciudadano que no obstante sigue casi autista digiriendo todo lo que ve y escucha sin pestañear y sin oponer resistencia a través del análisis personal de las situaciones que se les presentan, servidas al gusto e intereses del menú confeccionado por las grandes empresas mediáticas.

    Pero, volviendo a las amplias funciones que puede y debe desempeñar la radio en la erradicación de las injusticias, el conocimiento por los ciudadanos de sus derechos, entre ellos el de una información veraz e independiente y un largo etc, sería muy deseable que las emisoras de radio existentes en regiones alejadas de los grandes núcleos urbanos y la memoria de los dirigentes, contaran con recursos suficientes para dar voz a los que no la pueden alzar en los grandes medios y que sin embargo, tienen mucho que decir y aportar en la construcción de una sociedad más justa y equilibrada que ese es al parecer el fin que todos deseamos, aunque los políticos no lo materialicen en los hechos y solo hablen de ello a la hora de sumar votos para hacer, una vez conseguido el poder, caso omiso de sus promesas cargadas de una gran demagógia.

    Por último, quisiera expresar aprovechando este tema de la radio, la imperiosa necesidad de combatir el silencio, la omisión, la manipulación en la información. La movilización de la sociedad civil, incluso en sociedades donde está instaurado un Estado de Derecho tiene mucho camino por recorrer en este sentido. La democracia no se sustenta solo con los políticos a los que se les vota cada cuatro años. la sociedad, el ciudadano debe estar siempre alerta para que su voto no sea utilizado como un cheque en blanco en servico de unos intereses pu

    en dar un giro diferente, es un hecho y un derecho ada a los deseos de los que ostentan el poder. que se encuentran

  2. Hortensia Ondo dice:

    Efectivamente, la radio es el mejor vehículo existente para formar e informar, papel que desesperadamente intentan restar los que disponen de redes propias de información para realizar sus “especiales” campañas de imagen. Una radio independiente de cualquier interés que no sea el derecho de informar y ser informado,no interesa a los que detentan el poder en cualquier parte del mundo. A pesar de todo, aunque pasito a pasito, vemos que las radios comunitarias, por jemplo, se van abriendo camino en paises donde la desinformación y la falta de conocimientos de los derechos que asisten al ciudadano, es casi una realidad hasta…que resulte demasíado incómoda. Desgraciadamente existen algunos ejemplos de emisoras cerradas, clausuradas, con pretexto y razonamientos más en consonancia con el planeta Marte que con los objetivos que se persiguen al silenciarlas.
    Lamentable el silencio que se les impone a verdaderos profesionales de la información que no se dejan vencer por muchas prebendas que se les ofrezca. Los hay a pesar de que los dirigentes se desgañitan en mostrar que la libertad de expresión es un hecho y un derecho ejercido en libertad. Yo diría que cada vez se nota, se siente, que esa libertad está muy condicionada y sobre todo que al ciudadano no le llega la información aséptica, sin retoques partidistas que pueden presentar una información con giros o sentidos diferentes a la realidad de los hechos. Sobre esto, la manipulación mediática partidista que observamos, habría que hacer parada y fonda. Creo, que, se nota y ello es muy perjudicial que esa “política” de desinformación ha calado en el ciudadano que no obstante sigue casi autista digiriendo todo lo que ve y escucha sin pestañear y sin oponer resistencia a través del análisis personal de las situaciones que se les presentan, servidas al gusto e intereses del menú confeccionado por las grandes empresas mediáticas.

    Pero, volviendo a las amplias funciones que puede y debe desempeñar la radio en la erradicación de las injusticias, el conocimiento por los ciudadanos de sus derechos, entre ellos el de una información veraz e independiente y un largo etc, sería muy deseable que las emisoras de radio existentes en regiones alejadas de los grandes núcleos urbanos y la memoria de los dirigentes, contaran con recursos suficientes para dar voz a los que no la pueden alzar en los grandes medios y que sin embargo, tienen mucho que decir y aportar en la construcción de una sociedad más justa y equilibrada que ese es al parecer el fin que todos deseamos, aunque los políticos no lo materialicen en los hechos y solo hablen de ello a la hora de sumar votos para hacer, una vez conseguido el poder, caso omiso de sus promesas cargadas de una gran demagógia.

    Por último, quisiera expresar aprovechando este tema de la radio, la imperiosa necesidad de combatir el silencio, la omisión, la manipulación en la información. La movilización de la sociedad civil, incluso en sociedades donde está instaurado un Estado de Derecho tiene mucho camino por recorrer en este sentido. La democracia no se sustenta solo con los políticos a los que se les vota cada cuatro años. La sociedad, el ciudadano, debe estar siempre alerta para que su voto no sea utilizado como un cheque en blanco, malversado, en servico de unos intereses ajenos a lo que le animó a votar por la opción elegida. Hay que hacer un seguimiento comprometido, estar informado de lo que acontece, no sea que por nuestro descuido y apatía en estas cuestiones estemos permitiendo injusticias que no trascienden, omisiones que coartan nuestros derechos o de otros,etc. Hay que exigir la libertad de expresión y sacar de los laureles, de la hibernación en la que se encuentra, la ética, la deontologia, la conciencia de los profesionales que se dedican a este oficio para que desarrollen con total y absoluta independencia la sagrada labor que debe representar ejercer la labor del informador.

    Un saludo cordial a todos,

    Ada Owono, siempre apostando por la libertad de expresión.

    en dar un giro diferente, es un hecho y un derecho ada a los deseos de los que ostentan el poder. que se encuentran

  3. […] comunitarias en Venezuela Hace unas semanas escribía sobre las radios comunitarias en Paraguay.  El informe de HRW sobre Venezuela al que nos referíamos en los dos últimos posts, dedica un […]

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