Me llega por varias vías este video “promocional” de la Fundación Lealtad:
Como comentaba en el anterior post, esta pasada semana y la próxima me encuentro en Ecuador, por trabajos relacionados con distintas ONGD españolas, de esas que “no son de fiar”, según los protagonistas del spot.
Y en este contexto es que veo a un ilustre que por principal mérito tiene su romance con la heredera de una de las principales fortunas españolas afirmar “a saber qué puede hacer una ONG con mi dinero“. A mi se me ocurren unas ideas de lo que se podría hacer con el dinero de su suegra.
O escuchar a un famoso periodista deportivo entre cuyos méritos se encuentra contribuir a convertir en ídolo nacional a un señor que conduce coches y que paga sus impuestos en el extranjero decir “tu estás loco, yo de estos tíos no me fío” [en referencia también a las ONG]. ¿No sería mejor que dedicara sus esfuerzos a promover una campaña en el grupo empresarial de comunicación en el que trabaja para presionar al conductor a que pagara sus impuestos en España?
Junto a estos dos ilustres, otros cuantos (reconozco que me duele especialmente la participación de Gabilondo y Wyoming a los que todavía tengo cierto respeto) se dedican a arrojar mierda al sector de las ONG durante algo más de cinco minutos para promocionar a la Fundación Lealtad.
La Fundación Lealtad es una organización privada, que se dedica a “analizar la transparencia y las buenas prácticas de las ONG, y facilita información para ayudarte a decidir con qué ONG colaborar”. Esta fundación está promovida, entre otros, por el Banco Santander Central Hispano y por Price Waterhouse Coopers. Así que resulta que el banco presidido por el señor de tan oportuno apellido y la auditora de paraísos ficales van a ser quien me ayuden a decidir con que ONG colaboro. Ja, ja, ja.
Como ya soy mayorcito, prefiero decidir por mi mismo. Si nos ceñimos al sector que mejor conozco (el de las ONGD), puedo afirmar que la mayoría de las ONG son notablemente transparentes. Publican en sus sitios web la información sobre el origen de sus fondos y en qué proyectos los emplean. Las que reciben fondos públicos tienen que semeterse a estrictos procedimientos de justificación de los fondos que reciben, según lo regulado por la Ley 38/2003 general de subvenciones. Es cada vez más frecuente que realicen evaluaciones externas de los proyectos que apoyan (evaluaciones no sólo centradas en la fiscalización económica, que analizan los impactos de las intervenciones, su pertinencia, su viabilidad, etc.). Las que más fondos reciben del Estado, tienen incluso que superar un complejo procedimiento de calificación por parte de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Para terminar, les hago una apuesta. Si alguien consigue facilitarme los presupuestos ejecutados (no lo presupuestado al inicio del año, sino lo realmente ejecutado a la finalización del mismo) de la Generalitat Valenciana, con detalle por programas, está invitado a cenar.
Espero ansioso que alguno de los catorce rostros que participan en el spot promocional de Fundación Lealtad, protagonicen otro exigiendo transparencia al gobierno autonómico valenciano.
Escrito por javiibanyez
Escrito por javiibanyez
Escrito por javiibanyez 







