Acabo de amortizar uno de los regalos con que me obsequiaron los reyes. La novela “Mala gente que camina” de Benjamín Prado.
La reseña de la contraportada reza:
Un profesor de instituto investiga, casi por azar, la historia de una enigmática escritora que pese a ser militante de la Sección Femenina y la organización de beneficencia infantil Auxilio Social, publicó una única novela en la que parece denunciar, entre líneas, uno de los mayores dramas de la posguerra: el robo de niños a las presas republicanas para serles entregados a familias afines al Régimen.”
Justo en el día de nochebuena, el profesor Vicenç Navarro escribía en El País el artículo “Los niños perdidos del franquismo“. Como afirma el profesor Navarro, es vergonzoso que la juventud de este país conozca más de los horrores de las dictaduras latinoamericanas que de la nuestra. Cuando no se tiene memoria histórica, se corre el riesgo de votar para que te represente en Europa a un indeseable que se permite afirmar que el franquismo fue un período de extremada placidez.
Si fuera profesor de instituto, como el protagonista de la novela de Benjamín Prado, recomendaría a alumnas y alumnos que leyeran su novela, y que vieran el documental Els nens perduts del franquisme (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10) al que alude el profesor Navarro en su artículo.
Escrito por javiibanyez
Ayer por la tarde presentaron en el marco del Fòrum de Debats de la Universitat de València el libro “
Escrito por javiibanyez
Segunda recomendación literaria del día. Si la primera era de un escritor colombiano radicado en París, esta segunda es de una francesa de nacimiento y colombiana por opción:
Escrito por javiibanyez
Una vez más,
Hace algo así como un mes, de paso por Buenos Aires, aproveché la nocturnidad que permiten las librerías de la 
Y si hacía tiempo que no hacía recomendaciones musicales, no menos tiempo hacía que no las hacía literarias. En esta ocasión recomiendo un libro que no he leido. Pero lo recomienda mi amigo Fernando (el mismo que recomienda desintegrar la Comunidad Valenciana) y confío ciegamente en su criterio.
Un vuelo Madrid-Quito da para hacer muchas cosas. Yo opté por dedicar una buena parte del mismo a leer la útima novela de Belén Gopegui, El padre de Blancanieves.
El libro en cuestión es “La Consquista del Aire” (Anagrama, 1998), de la autora madrileña 







