Eso es lo que nos cuentan hoy en el diario Público. Pero no nos cuentan cual es la fortuna del rey, y sobre todo de qué manera la amasó. En abril de 2003, la revista Forbes, lo incluye en el sexto lugar de los hombres más ricos de Europa con una fortuna de 1.790 millones de euros. El puesto 124º entre los más ricos del planeta.
Sobre el “cómo” comparto un vídeo de esos que seguro que no emitirá ninguna televisión.
Hace aproximadamente un mes, escribía un primer post sobre las izquierdas latinoamericanas. Hoy toca el segundo. En un multitudinario acto de lanzamiento por el Sí a la nueva constitución, el presidente ecuatoriano Rafael Correa dijo que por ser católico “no permitiría jamás una Constitución abortista“, y que tampoco será permitido el matrimonio entre parejas homosexuales, “porque esas son mentiras que se la han dicho al pueblo, que la (oposición) va y le dice a nuestros indígenas“, y aseguró que las verdaderas luchas son “porque el reinio de Dios se instale en la tierra“.
Yo, puestos a elegir, casi preferiría que el reinio de Dios se quedara en los cielos, y que en la tierra se instalara la república de las mujeres (con derecho a abortar) y los hombres, con igualdad de derechos independiemente de su orientación sexual.
Los complicados enlaces de las líneas aéreas me llevan a pasar la noche en la ciudad brasilera de Sao Paulo. Me alojo en un hotel en la avenida Paulista, uno de los principales centros financieros de la ciudad. Después de una semana en Paraguay, visitando comunidades campesinas y barrios populares, impresiona pasear por una avenida de seis carriles de circulación, con altos edificios acristalados.
Hace sólo veinticuatro horas visionaba en Asunción el documental Tekoha (para los guaraníes era un sistema de organización social, política, espiritual y de relación con el entorno que permitió a los pueblos originarios vivir en armonía con la naturaleza durante milenios). El documental, coproducido por la organización argetina CEMEP-ADIS que dirige mi buen amigo Raúl Aramendy, está realizado en el marco de la campaña “Una mano a la selva” en defensa de la selva paranaense.
En el documental, un cacique guaraní afirma que con la destrucción de la selva se está destruyendo su fuente de alimentos y medicamentos.
La imagen de la izquierda (pinchar para ampliar) es de una farmacia de la cadena brasileña Onofre (además de medicamentos, venden productos cosméticos). Desde la ventana del hotel puedo ver una de las farmacias de esta cadena. Según me cuentan, la primera que se abrió. Cuando uno pasa por delante, hasta que ve la palabra “saúde” no acaba de percatarse de que se encuentra delante de una farmacia. Sin duda, parece una tienda de ropa de moda.
Para los guaraníes, los plantas que desaparecen con la desaparición de la selva son sus medicamentos. Para los propietarios de Onofre, sin duda los medicamentos son una mercancía mas que se tiene que ofrecer de forma atractiva para vender cuanto más mejor.