15 personas secuestradas por las FARC fueron liberadas ayer por el ejército colombiano. Hace algunos meses comenté la opinión que me merecen las prácticas atroces de este grupo guerrillero. La noticia de la liberación de estas 15 personas me produjo una tremenda alegría. No podía ser de otra manera.
Sin embargo, comparto las preocupaciones que Gustavo Gallón, director de la Comisión Colombiana de Juristas, comenta a un medio de comunicación argentino. Me preocupa la mejora que esta noticia pueda suponer en la imagen del presidente Uribe. Esta buena noticia, no debería servir para olvidar el escándalo de la parapolítica, ni para olvidar que la Corte Suprema de Justicia ha condenado a la ex representante Yidis Medina por el delito de cohecho por vender su voto al gobierno para apoyar la reelección presidencial, ni para olvidar como recuerda el propio Gallón, que tras esa condena, el gobierno ha atacado a la Corte.
Por último, no me puedo resistir a comentar las declaraciones de una de las liberadas, la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt (la única de la que se han podido escuchar con profusión). Nada más ser liberada, afirmó como recogen multitud de medios, que se sentía como si regresara de la prehistoria porque “Hace mucho no veo la luz eléctrica, hace mucho no tengo agua corriente, hace mucho no sé lo que es el agua caliente“. Lamentablemente, esas situaciones (la falta de acceso a la luz eléctrica y al agua corriente) no son situaciones prehistóricas, sino totalmente actuales. Según el Informe de Desarrollo Humano de 2008, un 7% de la población colombiana vive sin acceso a una fuente de agua mejorada, y un 6,3% vive sin acceso a electricidad.
Escrito por javiibanyez 







