Más referéndums ilegales

Junio 2, 2008

Si hace aproximadamente un mes, era el Departamento boliviano de Santa Cruz de la Sierra el que convocaba un referéndum autonomista ilegal, ahora han sido otros dos Departamentos, los de Beni y Pando los que lo han convocado.

Llaman la atención algunos aspectos del tratamiento que da la prensa española a la noticia.

Por un lado, subraya el respaldo mayoritario al Sí en ambas provincias, pero esconde los importantes porcentajes de abstención, que otros medios sitúan en un 46,5% en el caso de Pando y en un 34% en el caso de Beni.

Por otro lado, se alude a los enfrentamientos en una jornada “enturbiada por incidentes aislados y algunos enfrentamientos en zonas donde son mayoría los afines al gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS)“, dejando la idea de los incidentes los protagonizan los afines al gobierno de Evo Morales, cuando el único muerto reportado fue un militante del MAS abatido por ocho disparos de pistola.

La estrategia de derrocamiento del presidente Morales o de ruptura del país continúa, con el apoyo fiel de la prensa española.


De Buñol a Boyacá

Junio 2, 2008

De nuevo viajando por motivos de trabajo, esta vez escribo desde Colombia. En las últimas semanas escribí algunas entradas sobre la situación política de este país, y en concreto sobre el asunto de la parapolítica.

Pero de la lectura de la prensa de este fin de semana, la noticia que más me ha llamado la atención no tiene que ver con el conflicto armado, ni con la parapolítica, ni con la investigación al presidente Uribe por presunto delito de cohecho en la reforma constitucional que permitió su reelección en 2006 (y ya hay un grupo de amigos promoviendo una segunda reforma que le permita la segunda reelección en 2010), aunque seguramente de todo esto escribiré en los próximos días.

La noticia que más me ha llamado la atención… es que en Colombia, también hay una Tomatina. Como lo oyen (en este caso, como lo leen). La foto no es de la Tomatina de Buñol, es de la Tomatina de Boyacá. Solo se me ocurren dos explicaciones, o un buñolero se perdió en Boyacá, o un boyacense aterrizó en Buñol.